domingo, 7 de diciembre de 2014

Falling in the same circle

Su dolor se sentía en el aire, salvo que nadie lo notaba. Kelly solía pensar que todo había quedado atrás, había intentado convencerse a sí misma y a los demás de que así era. ¿Por qué caía siempre en el mismo círculo? ¿Tan débil era? Algo iba mal con ella, eso era seguro.

Con seguridad había afirmado a su mejor amiga que todo era pasado, que por fin había pasado la página; ella, que había conocido la intensidad de sus sentimientos, lo creyó. Pero un día, todo eso se vino al piso. Todo estaba cambiando, el futuro se asomaba y le daba un cierto temor, ¡Qué va! le daba pavor, quería huir y esconderse en una roca donde jamás podría ser encontrada. Pero debía ser fuerte y enfrentarse a cualquier situación a la que se enfrentara.

El universo era conspirador, y cuando René, la madre de su constante tormento apareció en la puerta de su casa, supo que algo se vendría encima de ella. Animadamente, ella habló son su madre. Estaba siendo invitada a su casa el día siguiente para un pequeña celebración. Sin pedir siquiera su opinión, todos dieron por sentado que asistiría. Dianne, su mejor amiga que estaba presente, se sorprendió, y Kelly tuvo que morderse el labio para no soltar un jadeo de sorpresa.

Sinceramente no era algo que le entusiasmara, ya no hablaba con él... Todo había quedado atrás. Él, Ethan... ¿qué decir acerca de lo que vivió con él? Nada. Porque, mirando atrás, nada era lo que pasó. Desde el principió supo que eso no iría a ningún lado, pero aún siendo así, creyó en que tendría su cuento de hadas, y se hizo ilusiones de que podría tener una buena historia. Pero no fue así. Una vez pasado el tiempo, ella quedo en el olvido, con un corazón dolido, y él, con una nueva chica, chica que hasta el día de hoy, para sorpresa de muchos, seguía con él.

Llegada la hora de ir a la casa, Kelly se arregló un poco, en un intento de lucir linda, en lugar de una desentendida de la feminidad como pensaba la veían todos. Ya no era una niña puberta y necesitaba dejar esa apariencia a un lado. Con inseguridad, le pidió a Dianne que fueran juntas, pues ésta también había sido invitada. Una vez llegaron a la casa, Kelly con un pequeño detalle en la mano, entró. Saludó educadamente a los que ya habían llegado, incluyendo a los padres de Ethan, y a él por supuesto. Le entregó el detalle en las manos, acompañado de un abrazo y un casto beso en la mejilla.

Una vez pasado el protocolo, se sentó en la sala de la casa, diciendo pequeñas frases cada vez que le preguntaban algo, a la espera de que los demás llegaran. Él se había sentado frente a ella, y la verdad es que tenía los nervios de punta. Se suponía que ya no le importaba, que todo lo había dejado atrás, pero empezaba a temer que le afectaba más de lo que debía. Intercambiaban pequeñas miradas, pero Kelly ya no podía ver nada en aquellos ojos.

Cuando estuvieron todos los invitados, era el momento de las fotos. Y vaya sorpresa se llevó cuando los demás hicieron bromas sobre la novia de Ethan, que ya se encontraba presente. En sí, la sorpresa no fue sobre el hecho de que ellos bromearan, no, fue la punzada que sintió en su pecho la que la dejó sin aliento.

Cuando Kelly pasó, y se hizo junto a Ethan para la foto, fingió con una gran sonrisa que nada pasaba. "Kelly, si que estás temblando. " Había dicho él, acompañando con una risa. Ella sólo rió levemente y aseguró que era el frío, que ya sabían cómo era ella, aunque en realidad no lo hacían.

Una vez pasada la velada, con la comida y todo lo que implicaba, todos decidieron salir. El grupo era grande y estaba lleno de risas. Pero algo la inquietaba, se daba cuenta que había caído en el mismo círculo, pues le dolía verlo con ella, incluso cuando sabía que no era un cariño sincero. Alguien más había ganado su corazón y, a pesar de que no podían estar juntos, él la seguía queriendo. Aunque ciertamente él podría querer a muchas al mismo tiempo. Era su manera de ser... Excepto a ella. Kelly podría haber dado su corazón y alma por él, pero de nada habría servido. Él jamás lo vería o valoraría.

Caer en el mismo círculo sólo provocaba más dolor, y algo de experiencia, pero al parecer, no aprendía nada. Quizá, sólo quizá, algún lograría sacar esa estúpida aguja de su corazón y seguir adelante. 

3 comentarios:

  1. nueevo premioo en el bloog!! http://lacuchulibreria.blogspot.com.es/2014/12/nominadas-al-premio-liebster-award.html
    __cuchus__

    ResponderEliminar
  2. No se de que va esto, pero me quedare paseando en tu blog!
    cariños!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, bueno, puedes irlo descubriendo por ti misma. Muchas gracias por pasarte :)

      Un abrazo, cuídate!

      Eliminar