martes, 8 de septiembre de 2015

Don't give up.


Recordaba que había sido un día muy caluroso, y se sentía sofocada entre la montonera de personas, sin embargo, cuando miró a su amigo, en busca de una distracción para pasar el tiempo, tuvo la peor revelación: Le gustaba, y mucho. Sin embargo, no haría nada. Sabía que no había ni una sola posibilidad así que simplemente aprendió a vivir con ello. Hasta a alguien más le empezó a gustar: Su mejor amiga. El Universo podía ser verdaderamente perverso, y lo comprobó de la peor manera. Pero quería ser buena, y lo dejó ir, sabía que era la decisión correcta, aunque eso no lo hizo más fácil, ni siquiera al paso de los meses. Podría decir que tuvo una recompensa, pero no. Se dio cuenta que al final, quedo con un corazón roto y con el título de mala. Sí, había cometido un error, pero no era la única, y tampoco era justo que eso fuera lo único que tuvieran en cuenta. No cuando había renunciado a su propia felicidad por los demás.

Aprendió. Aprendió que se podía tener la mano a nadie. El mundo era retorcido, y ser bondadoso sólo traía sufrimiento al final. No se podía confiar en nadie. Siempre encontraban la mejor manera para clavar el puñal en lo más profundo, para luego echar sal en la herida. Las cosas no cambiarían, y decir la verdad, aunque la liberó en su momento, después sólo trajo tormento. Había hablado demasiado y los demás podían utilizar eso en su contra. Sabía que no lo pensarían dos veces antes de llevar a acabo tantas de las cosas que podían lastimar.

No quería hacerse la víctima, pues no lo era. Pero estaba tan cansada de intentar hacer feliz a todos, que su estabilidad propia se había perdido por completo. Era momento de ser egoísta y pensar lo mejor para ella misma, pues al final, nadie más lo haría. Si todos buscaban el beneficio propio sin importar el paso por encima de los demás, ¿por qué no hacerlo ella también? Ya no iba a ser la niña buena, amable con todos. Eso no funcionaba en un mundo así. 

Era triste. Se dio cuenta con el paso de los días que iba perdiendo a cada persona que alguna vez le importó. Aunque, todavía habían algunos a su lado, y lo gracioso era que eran las personas que no esperaba. A pesar de haber perdido la fe y la confianza, la reconfortó que no todo estaba perdido, y que aún había esperanza para algunos. 

Sabía que sólo quedaba vivir cada día como viniera; caluroso, frío, molesto, bueno. Simplemente habían sido muchas cosas que sobrepasaron un límite que quizá estaba echo para romperse; todo pasa una razón, aunque no siempre esté claro el por qué. Siempre se aprende: de una traición, un corazón roto, una pelea, una mala experiencia. Sólo hay que aprender a lidiar con ello, y no enterrarse en la lamentación. La vida sigue, con sus implicaciones y obstáculos, pero sigue. Se aprende de la peor manera: con lágrimas, gritos o incluso con silencios forzados, pero se puede levantar la cabeza y continuar con el camino.

1 comentario:

  1. ¡Hola! Te he nominado a un premio en mi blog, espero que puedas realizarlo. Te dejo el linka para que leas las preguntas http://dulceslecturaseva.blogspot.com.es/2015/10/liebster-awards-4.html#comment-form
    ¡Un saludo! :)

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