martes, 8 de septiembre de 2015

Don't give up.


Recordaba que había sido un día muy caluroso, y se sentía sofocada entre la montonera de personas, sin embargo, cuando miró a su amigo, en busca de una distracción para pasar el tiempo, tuvo la peor revelación: Le gustaba, y mucho. Sin embargo, no haría nada. Sabía que no había ni una sola posibilidad así que simplemente aprendió a vivir con ello. Hasta a alguien más le empezó a gustar: Su mejor amiga. El Universo podía ser verdaderamente perverso, y lo comprobó de la peor manera. Pero quería ser buena, y lo dejó ir, sabía que era la decisión correcta, aunque eso no lo hizo más fácil, ni siquiera al paso de los meses. Podría decir que tuvo una recompensa, pero no. Se dio cuenta que al final, quedo con un corazón roto y con el título de mala. Sí, había cometido un error, pero no era la única, y tampoco era justo que eso fuera lo único que tuvieran en cuenta. No cuando había renunciado a su propia felicidad por los demás.